| Errores comunes en el lenguaje periodístico (y general)
Autor: Alberto Fernández (España)
1. Introducción
2. A
nivel de expresión
3. En base al
lenguaje, vamos muy mal
4. Hacerme la
receta, que os va a gustad
5. Yo soy músico:
juego el violín
6. Hago deporte,
luego soy duda
7. Periodistas
a eliminar
8. ¿Quieres...
involucrarte conmigo?
9. Soportamos
al cliente desde el día 26 hasta el 30, ambos incluso
10. A esta
jornada de la fecha del día de hoy
11. El castellano
tiene la culpa de conseguir su humillación diaria
12. Locutando,
que es gerundio
13. Que viva
Miami......digo, Colombia
14. Preparados,
listos.....¡A destacar!
15. Sobre los
correctores automáticos
16. Los centavos
premios al atropello linguístico
17. La guerra
se acabaría y yo sería rico mañana
18. Este curso
es muy asequible para todos: no tiene precio
19. La rumorología...
20. Más
calcos
21. Errores
varios (I)
22. Errores
varios (II)
23. Errores
varios (III)
24.
Bibliografía
1. Introducción
El objetivo principal de este
grupo de artículos es mostrar al público
errores de expresión que se cometen a menudo y,
tras haberlos comentado, proponer una solución
para ellos con el fin de evitar que se extiendan al lenguaje
general. Se trata de una pequeña colección
de errores comunes en el lenguaje periodístico,
pero bien podría referirse al lenguaje de todos
los días, puesto que la gente modifica su manera
de hablar según lo que oye en los medios de comunicación,
lo que demuestra que los periodistas cuentan con una poderosa
arma que muchas veces utilizan a la ligera, sin pensar
en las consecuencias que se derivan de ello.
Éste no se puede considerar
de ningún modo un proyecto exhaustivo, sino una
especie de “denuncia” a aquellos que, siendo
profesionales de la palabra, deciden, sin embargo, poner
en evidencia sus conocimientos lingüísticos.
Las fuentes que se han utilizado varían desde libros
de estilo hasta artículos de periódico.
Se ha contado con la inestimable ayuda de Pilar Úcar
Miranda, escritora y profesora de lengua y cultura españolas
en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid, que
también ha sido coautora de varios de los artículos,
y a la propia universidad por ceder su Sala de Recursos
para la realización del trabajo.
2. A nivel de expresión
Ya no recuerdo a qué se
refería aquella secretaria que salió en
las noticias de cierta cadena cuando le preguntaron. Sea
lo que fuese, ella lo había “consultado a
nivel de jefes”. ¿No sería bastante
más sencillo y natural decir “lo he consultado
a los jefes”?
Un locutor de radio mencionó
que los sombreros de paja son muy molestos cuando hace
frío, “ a nivel de que entra aire en el sombrero”.
Verdaderamente, los periodistas locutan mucho, pero parece
que no saben ni hablar.
A nivel personal , a nivel mundial
, a nivel general … Cosas así se pueden escuchar
casi todos días. Creo yo que se trata de un galicismo,
que proviene de la expresión “ au niveau
de ”, y que ahora se ha convertido ya en un tópico
del que incluso algunos correctores ortográficos
de ordenador avisan. Como diría mi profesora de
francés, “ C'est une expression très
à la mode ” a la que casi nos hemos acostumbrado.
Es correcto decir que nos situamos
al nivel de Europa, que tal punto está a nivel
del mar, que el nivel de lenguaje de un escrito es culto…
siempre que haya distintos niveles que distinguir, pero
nunca lo es usarlo porque sí.
En un artículo al que
fácilmente se puede acceder desde Internet, se
dice que “ la expresión no es correcta, pero
tampoco es incorrecta” * , aunque
el autor del artículo agrega: “Deducimos
de la omisión del Diccionario de la RAE y del María
Moliner , que es mejor no usarla , y que su pronunciación
obedece más a una falsa acreditación cultural
que a un sincero conocimiento de la lengua.” * .
En el Libro de estilo de El País podemos leer que
se trata de una “expresión que suele ser
mal empleada, puesto que implica un concepto de altura
(‘a nivel del mar', ‘no ha llegado al nivel
de otras veces'). Es incorrecta cuando se usa para extensiones
o similares: ‘está prohibido a nivel estatal',
‘hay que hacerlo a nivel de prueba'. En el Museo
de los horrores del Centro Virtual Cervantes nos encontramos
con que «el sustantivo nivel significa “altura”,
“grado, categoría, situación”.
No debe utilizarse a nivel de sin que aluda a esos significados».
También se nos proponen ejemplos correctos:
-Yo no puedo ponerme al nivel
de ese jugador.
-A nivel del mar.
-A nivel de la superficie terrestre,
hay anticiclón.
-Ya estamos a nivel europeo.
Lo que está claro es que
la expresión a nivel se puede sustituir por otras
( a nivel personal : personalmente, a nivel mundial :
en el mundo, a nivel general : en general, a nivel de
Estado : a escala o en el ámbito estatal…),
y suena bastante más idiomático.
* Citas de “A nivel de…
En el límite de la incorrección”,
Eduardo Domínguez
http://www.aviondepapel.com/cajas/anivelde.htm
3. En base al lenguaje,
vamos muy mal
Muchísima gente utiliza
la expresión "en base a". Algunos porque
prefieren emplear expresiones rimbombantes (tipo a nivel
de ) que suenan sofisticadas, pero se quedan en mera apariencia.
Otros porque ya se ha convertido en un hábito.
La expresión en base a es utilizada por todo tipo
de personas, desde catedráticos de Derecho y abogados
hasta tertulianos de programas de cotilleo y sucesos,
pasando por periodistas serios. Y todos cometen un error
al usarla.
La locución "en base
a" es una "de las peor utilizadas”, según
un artículo del Museo de los horrores. Otra fuente
que empleo para este curso la califica de “horrible
latiguillo y barbarismo de políticos y abogados”.
El corrector de Word nos indica que la expresión
se ha convertido en un tópico. Lo que me sorprendió
fue encontrar que su origen está en el lenguaje
forense.
Pues, para los que no quieran
que les confundan con gente de tal profesión (tan
respetable como otras, o más), aquí van
algunas construcciones que se pueden usar en su lugar:
- A partir de
- Basándose / basándonos
/ basado en
- Sobre la base de
- Tomando como base
- En relación con
- Según
- De acuerdo con
- Con
Hay que decir que la opción
que se emplee dependerá del contexto. Lo que nos
queda claro es que hay muchas soluciones para el problema,
y que un poco de reflexión antes de hablar no nos
vendría mal.
4. Hacerme la receta,
que os va a gustad
¿Qué ha pasado
con el modo imperativo? Muchísima gente emplea
el infinitivo en su lugar. Cierto cocinero muy famoso
por su programa de televisión suele decirnos cuando
la receta es adecuada por su fácil preparación:
“¡Hacerme este plato!”, “¡Hacerme
esta receta!”, “¡Aprender a hacer esto!”.
Otro cocinero, mediante el infinitivo, nos anima a que
le acompañemos a buscar especias, o a ver cómo
nos ofrece trucos sobre alimentos. “¡Seguirme!”,
nos dice. Y nosotros asumimos que nos pide hacerlo. También
podemos encontrar presentadores que, mediante un “fijaros”,
nos invitan a observar algo que están realizando.
El infinitivo, según la
RAE, es la “forma no personal del verbo, que en
español lleva las terminaciones -ar, -er, -ir.
En español y otras lenguas identifica o da nombre
al verbo.” La RAE define el modo imperativo como
“ El que manifiesta desinencias exclusivas para
denotar mandato , exhortación , ruego o disuasión
.”
La forma del imperativo en segunda
persona del plural suele terminar en d: haced, ved, frotad,
comed, volved, salid. Si el imperativo va seguido del
pronombre para el plural se produce la caída de
la -d- intervocálica, como en largaos, veníos,
traeos, gustaos, fijaos. Pero existe la excepción
del verbo ir: idos .
Por tanto, si lo que queremos
es pedir a la gente que nos haga caso debemos utilizar
el modo imperativo en lugar del infinitivo, y así,
siendo corteses, podremos decir que hablamos un poco mejor.
La sugerencia es la siguiente:
cada vez que pronunciemos el imperativo en la forma de
vosotros, conviene suavizar su pronunciación para
no parecer muy pedantes con una d marcada al final de
dicha forma verbal.
5. Yo soy músico:
juego el violín
Ahora se juegan los papeles como
quien juega a las canicas. Aunque ya viene de largo, el
periodismo ha jugado un papel muy importante en la transmisión
de esta expresión que, más calcada, imposible.
Bueno, sí, es posible calcarla más: jugar
un rol .
En inglés y en francés,
los verbos “to play” y “jouer”
tienen los significados de jugar, actuar o representar
y tocar un instrumento. Nosotros nunca habíamos
jugado papeles antes, los representábamos, sobre
todo en el teatro. Por tanto, si escogemos calcar las
expresiones “to play a role” o “jouer
un rôle”, también deberíamos
poder decir en español “jugar un instrumento”.
“El ocio juega un papel
importante en la vida de mi familia: mi hermana juega
actualmente el papel de Julieta en la obra del cole, mi
hermano juega el violonchelo y yo juego a las canicas.”
¿Se imaginan a un niño diciendo esta frase?
No, ¿verdad? Entonces, intentemos hablar español
(o castellano, como se quiera), y dejemos de importar
expresiones y locuciones extranjeras que desplacen a las
utilizadas en nuestro idioma.
La sugerencia: desempeñar,
representar un papel, una función, etc., incluso
algo tan sencillo como tener un papel.
6. Hago deporte, luego
soy duda
Párense a pensar un poco
en el sentido de esta frase: “Fulanito es duda para
el partido del sábado”. Todos comprendemos
el significado, pero, ¿no piensan ustedes que la
expresión “ser duda” aplicada a una
persona no tiene mucho sentido? Si decimos que se pone
en duda la asistencia de tal jugador a un partido, ya
no sonamos “sofisticados”, ahora los jugadores
tienen que ser duda . Así que tal vez no existan.
En cierto programa de televisión se mofaban de
esta expresión; yo no quiero entrar en calificativos,
pero tengo que decir que soy de la misma opinión.
7. Periodistas a eliminar
“Lleva una camisa a rayas
que le regalé por su cumpleaños”.
Esta frase, que cualquiera podría haber dicho,
contiene un gran calco sintáctico que hemos importado
del francés. Se trata de la preposición
“a”. Las faldas a cuadros, las cocinas a gas,
son galicismos, por lo que se pueden y deben evitar a
la hora de hablar correctamente. Se debería utilizar
la preposición “de”; camisa de rayas,
falda de cuadros, cocina de gas (algunas construcciones
se han empleado tanto que se encuentran ya admitidas,
es el caso de “avión a reacción”
y “olla a presión”).
Siguiendo con las preposiciones:
“El enemigo a batir somos nosotros”, decía
una cita usada como titular que nos regalaba hace un tiempo
un diario deportivo muy vendido. Seguro que han oído
ustedes muchas veces hablar de modelos o ejemplos a seguir
”. Un anuncio de coches nos habla hasta de “
mitos a seguir ”. ¿Tanto nos gustan el francés
y el inglés? Es mejor que dirija esta pregunta
a los periodistas, que son quienes siembran la fértil
lengua española con semillas extranjeras. Se abusa
de la preposición “a”: temas a tratar
, pasos a seguir … Dentro de poco todos hablaremos
de acciones a realizar , ejercicios a completar , momentos
a recordar y, así, infinidad de tareas a hacer
. Imagínense a alguien diciendo “Ésta
es un película a no perderse por nada”. Yo
también tengo muchos artículos a escribir
, pero quiero detenerme en este tema lo suficiente como
para que ustedes se tomen el tiempo de reflexionar sobre
la labor a realizar por los periodistas. ¿Se han
fijado en que incluso hay que usar la voz pasiva en este
tipo de expresiones para añadir el sujeto agente?
Es verdad que, en lenguaje administrativo, el uso de la
preposición “a” más el infinitivo
es más que común (cantidad a pagar : 50
€), e incluso se omite el sustantivo ( a pagar :
50€), pero eso no justifica su uso: Si lo pone en
un formulario, ¿lo decimos todos? Si lo dice un
periodista, ¿debemos decirlo todos?
¿Por qué hemos
sustituido las preposiciones “por”, “para”,
“que”, por la calcada y tan manida preposición
“a”? Los asuntos que tratar, las tareas que
se deben completar o que quedan por hacer, los pasos que
hay que seguir, los puntos que hay que tener en cuenta,
se han impregnado gracias a los idiomas extranjeros de
un toque “fashion” que los convierte en “periodísticos”.
¡Pero si a veces hasta son redundantes! Si yo veo
a una persona como un modelo a seguir , ¿dejaré
de verla como un modelo a secas? Quizá sea una
pregunta a no hacerse .
8. ¿Quieres...
involucrarte conmigo?
“¡No quiero que te
involucres en esto!”. Así decía un
personaje de una serie de ficción a otro. “[Tal
número] de coches se han visto involucrados en
el accidente”, relataba un periodista. Es correcto,
pero oímos demasiadas veces el verbo involucrar.
Ya nada está implicado o envuelto.
“Juan se ha involucrado
mucho en este negocio.” “La traducción
involucra el trabajo con textos escritos.” “Nuestra
sociedad valora a aquellos involucrados en la producción
de bienes y servicios.” Salta a la vista que estos
ejemplos son frases traducidas que incluyen el verbo “to
involve”, el cual muchas veces se traduce directamente
por “involucrar” sin pensar en otras traducciones
más precisas. Hasta se usa “involucrar”
en relaciones personales: Juan se involucra con Ana”,
“Daniel es quien más se involucra en la relación”
(Juan mantiene una relación con Ana, Daniel es
quien se toma la relación más en serio).
Si decimos que Juan ha colaborado
en el negocio, que la traducción supone , implica
o conlleva trabajar con textos escritos; que la sociedad
valora a los que intervienen en la producción de
bienes o se dedican a ella; estamos siendo más
precisos, más idiomáticos, mejores traductores,
mejores periodistas. Involucrémonos más
en el cuidado del idioma, pongamos más empeño
en ello.
9. Soportamos al cliente
desde el día 26 hasta el 30, ambos incluso
“Su asistente nos negó
todo el incidente. Inclusive nos dijeron que eso no era
posible.” Esta frase la pronunció una presentadora
hablando de una famosa cantante, y se quedó tan
ancha. Probablemente siga hoy sin saber que cometió
un error.
Ella, como muchos otros, no sabe
que “inclusive” significa “incluyendo
el último objeto nombrado”: ‘Hay muchísimos
para elegir, modelos transparentes inclusive'; ‘Está
abierto hasta el día 30 inclusive.' Debería
haber utilizado “incluso”, un adverbio muy
común que, por influencia de hispanohablantes (que
no hispanoparlantes ) de América, está siendo
poco a poco desplazado. Convendría mucho visitar
la página Web de Xosé Castro ( www.xcastro.com
), para consultar su conocido artículo “Diez
errores típicos en la traducción del inglés”.
Así nos enteraríamos de la diferencia entre
incluso , inclusive e incluido , que falta hace tanto
a periodistas como a traductores.
Una vez consultado, también
podremos advertir que, en castellano, hay gran diferencia
de significado entre ayudar y soportar: Todos esos servicios
de soporte al cliente, soportes técnicos y otros,
han llegado a nuestro idioma venidos de Estados Unidos
(que no América, pues ese sustantivo propio designa
a todo el continente). Aunque con tantas quejas, reclamaciones
y demás, quizá es verdad que esos servicios
se dedican a soportar al cliente, en vez de ayudarle.
Gracias a todas aquellas compañías que mantienen
servicios de asistencia técnica o de ayuda al cliente,
así no tenemos que soportar abusos al idioma.
10. A esta jornada de
la fecha del día de hoy
Vuelvo a mencionar el francés.
No porque me guste, que me encanta, sino por otro calco
muy extendido.
“ A día de hoy no
se sabe si estará presente o no”, “Se
dijo que se haría, pero, a día de hoy ,
nadie ha movido un dedo”, “Ha dado una audiencia
en un día de hoy muy especial”… El
francés cuenta con la palabra “aujourd'hui”,
que significa “hoy”, y los periodistas han
traducido literalmente por “a día de hoy”.
También se puede oír decir “a fecha
de hoy”, pero creo que está menos extendido.
Carreter afirma que se puede decir “hoy” o
“hasta hoy”, y así nos dejamos de “bobaditas”.
(Podemos decir perfectamente “Aún hoy/Hasta
el momento no se sabe si estará presente o no”,
“Se dijo que se haría, pero hasta hoy nadie
ha movido un dedo”, “Ha dado una rueda de
prensa hoy, en un día muy especial”)
Hemos llegado a tal exageración
que hasta se dice “en la tarde del día de
hoy”, “durante la mañana del día
de hoy”, cuando es bastante más recomendable
decir “esta tarde” o “durante esta mañana”.
Ya sólo nos queda decir “a mediodía
del día de hoy”, y supongo que pronto lo
escucharemos (probablemente de la boca de un periodista).
11. El castellano tiene
la culpa de conseguir su humillación diaria
“Mi mujer tuvo la culpa
de que ganásemos la lotería”. Y yo
tengo la suerte de que me odien, ¿no? Porque, que
yo sepa, si alguien tiene culpa, ha hecho algo malo. Pero
ahora no, ahora nos debería atormentar el remordimiento
cada vez que hacemos a los demás un bien. Ahora
la medicina tiene la culpa de que vivamos mejor, gracias
a las armas hay guerras y la educación tiene la
culpa de nuestra libertad. Por supuesto, las mejoras se
sufren , y no se experimentan.
Además, según algunos
periodistas, conseguir ya no es lograr lo que se pretende
o desea, sino obtener algo involuntariamente. Los equipos
consiguen derrotas, las empresas consiguen la bancarrota
y uno consigue su propia muerte como si la buscase cada
día. Si no cuidamos nuestra forma de expresarnos,
pronto conseguiremos acabar con nuestro idioma, y echaremos
la culpa a otro.
12. Locutando, que es
gerundio
El día en que me presenté
por segunda vez al examen de conducir práctico
(sí, soy muy torpe, aprobé a la tercera)
no pude evitar escuchar una conversación entre
dos estudiantes de periodismo (principalmente porque me
encontraba al lado). Como suele afirmar mi profesora de
Lengua, se dice el pecado, pero no el pecador. “Me
han dicho que tengo voz para locutar ”, afirmó
el chico. No pude evitar sonreír. Lázaro
Carreter nos avisó de que ya se había introducido
este verbo en el lenguaje periodístico, y yo tuve
la oportunidad de comprobarlo. Por supuesto, después
hice mis averiguaciones, y vi que tenía su origen
en El Salvador. Pero estos aspirantes a “periodistas”
eran 100% españoles, por lo que no cabe disculpa
alguna. Pues eso, que locuten por muchos años,
“y que los cantautores cantauten ”, que diría
Carreter.
Y locutando , locutando , llego
al tema que quería tratar (¿el tema a tratar
por mí, quizá?): el gerundio. En una nota
de prensa de la página Web de un conocido antivirus
leo que un fichero crea en cierto directorio “un
archivo conteniendo el código del virus”.
Y se han quedado tan a gusto plantando ese gerundio de
influencia inglesa/francesa. Por cierto, en la misma Web
se pueden encontrar soportes técnicos, factores
a tener en cuenta , estrategias de protección a
nivel de firewall, y otras lindezas por el estilo. En
cuanto al gerundio, imagínense que oyen a un profesor
decir que ha mandado a sus alumnos leer un libro contando
la historia de los Borgia. ¿Quiere decir el profesor
que, mientras contaba la historia, les mandó leer
un libro? ¿Tal vez quería decir que los
alumnos debían leer un libro mientras ellos mismos
contaban la historia? Y si, en vez de tener los alumnos
que hacer un ímprobo esfuerzo mientras leen, lo
que se quiere decir es que el libro cuenta la historia
de los Borgia, ¿por qué no usar un relativo?
Si se crea un archivo que contiene el código del
virus, si el profesor manda leer un libro que cuenta la
historia, se comprende mejor el sentido de la frase y
se habla con algo más de corrección.
Respecto a los gerundios, aquí
van unos magníficos ejemplos del abuso que se hace
de ellos:
“Se ha producido una explosión
en tal sitio, resultando heridas tal número de
personas”; “La página es muy completa,
siendo muy fácil navegar por ella”. Estos
gerundios se pueden sustituir perfectamente por una oración
coordinada copulativa, con nexo “y”: “Se
ha producido una explosión, y han resultado heridas
tal número de personas”; “La página
es muy completa, y resulta muy fácil navegar por
ella”. Otro ejemplo de mal uso del gerundio: “La
mejor forma de superarlo es enfrentándote a ello”.
Aquí se debería usar el infinitivo en vez
del gerundio, y decir “es enfrentarte a ello”.
13. Que viva Miami......digo,
Colombia
Cierta cantante colombiana a
la que admiro mucho contó a todos sus fans en una
entrevista que ella rentó una casa en las Bahamas.
En otro momento afirmó: “es muy distinto
ordenar una pizza en inglés o hablar con mi manager
que hablar de tus sentimientos más profundos”.
También nos dijo: “uno se influencia […]
de todo lo que ve y todo lo que oye”. A mí
siempre me habían dicho que en Colombia se hablaba
muy bien castellano, y me pareció extraño
encontrarme con tantos atropellos a la lengua. Luego reflexioné.
¡Pero si esta mujer vive en Miami! Además
tiene que hablar casi todos los días en inglés
con alguien. Pues no me extraña que se influencie
de todo lo que oye. Ella renta casas en vez de alquilarlas
(to rent), ordena pizzas como quien ordena unos papeles
en la mesa, en vez de pedirlas (to order) y se influencia
de su entorno en vez de recibir influencias de él.
¡Y luego pretenden convertirla en adalid y difusora
de nuestro idioma! Al final acabaremos todos de verdad
hablando “spanglish”.
14. Preparados, listos.....¡A
destacar!
“Sólo decir que…”
“Y destacar que…” ¿Cuántas
veces hemos oído comenzar una frase con un encabezamiento
de ese estilo? Cabe destacar, se debe destacar, hay que
decir, me gustaría decir, queremos comentar…
Hay tantas formas de iniciar una frase como mensajes queramos
transmitir, pero nosotros decidimos empezar frase ¡con
un infinitivo! A veces incluso nos valemos de la preposición
afrancesada: “ A destacar la gran actuación
de…”, dando a entender de ese modo que por
mucho que queramos destacar, no tenemos ni idea de español.
Así que la próxima vez que sintamos la tentación
de utilizar el infinitivo para comenzar una frase, pensemos
en la infinidad de encabezamientos que podemos emplear
en su lugar.
15. Sobre los correctores
automáticos
No son el invento del siglo;
si no, que se lo pregunten a la redactora que se encontró
el día 8 de noviembre de 2003 con dos erratas en
una entrevista para la sección España que
le enviaron desde el País Vasco, y que decidió
emplear el corrector automático para eliminarlas.
El resultado fue desastroso, y al día siguiente
se tuvo que volver a imprimir la entrevista pidiendo disculpas
por los errores. Es cierto que a veces pueden darnos quebraderos
de cabeza y traernos a mal traer, y que, aun funcionando
bien, no nos solucionan todos los fallos que cometemos.
Pero los correctores automáticos de procesadores
de textos nos ayudan muchísimo. Cuando nos equivocamos,
cuando nos baila una letra o nos la hemos “comido”,
el subrayado en rojo nos salva de entregar trabajos o
informes con erratas a profesores, a jefes, a altos cargos…
Algunos correctores (o mejor, algunas versiones de correctores)
nos informan de que estamos incurriendo en tópicos,
como “a nivel de” , “en base a”
, “jugar un papel” … y eso, quieran
que no, es una gran ventaja respecto a no tener ninguno.
Por eso yo digo que no son el invento del siglo, pero
resultan una gran ayuda para los que escribimos.
Lo que me gustaría expresar
aquí es mi desagrado por que las nuevas versiones
de procesadores de textos no incluyan esas detenciones
de tópicos, que tanto contribuirían a que
cuidemos un poco más el idioma.
16. Los centavos premios
al atropello linguístico
Obtener el decimoprimer puesto
en cualquier evento no es un buen resultado, y menos aún
el decimosegundo . No porque quedar undécimo y
duodécimo sean unos puestos poco relevantes, sino
porque los puestos decimoprimero y decimosegundo simplemente
no existen: La Real Academia Española no acepta
el uso de esos términos, que se han creado en analogía
con decimotercero y sucesivos. Es verdad que cuando llegamos
a la veintena normalmente hablamos de “vigesimoprimero”
(o “vigésimo primero”) y “vigesimosegundo”
(o “vigésimo segundo”), y tal es una
de las razones por las que asimilamos que con los puestos
11 y 12 debemos hacer lo mismo, aunque cometamos un error
debido a ello. Pero lo peor es emplear el determinante
numeral partitivo al hablar de posiciones y puestos: “el
onceavo lugar fue para…”. El partitivo designa
lo que su nombre indica: una parte o porción de
un total, por lo que no se debe nunca utilizar para hablar
de lugares o puestos. Porque, imagínense: si ahora
el puesto vigésimo es el puesto veinteavo , el
puesto centésimo… ¿será el
centavo ?
17. La guerra se acabaría
y yo sería rico mañana
La de veces que empleamos el
condicional para expresar la duda. “Según
fuentes, el suceso habría ocurrido en tal lugar”,
“Parece ser que se estaría preparando un
proyecto de ley”. En el Libro de estilo de El País
leo: «‘según esas fuentes, habrían
muerto 10 personas'. En perfecto castellano, esto equivale
a decir que no murieron, pues con arreglo a la gramática
el potencial en pasado refleja una acción que pudo
ocurrir y que finalmente no se realizó».
Pongo un ejemplo: “podría haber ido si hubiese
tenido tiempo” (como no tuve tiempo, no fui).
Yo ahora mismo podría
haberme tomado un flan, o podría haber escuchado
una canción, pero no lo he hecho porque me encuentro
escribiendo esto. Hay otras expresiones en nuestro idioma
que se pueden usar para indicar incertidumbre: "puede
que", "es posible que + subjuntivo"; "parece
que", "se piensa que + infinitivo"…
Es muy frecuente en francés usar el condicional
para expresar duda, pero si estamos hablando en español,
no hablamos en francés. Eso es algo que los periodistas
parecen no entender.
18. Este curso es muy
asequible para todos: no tiene precio
La de veces que se oye que algún
curso, libro, explicación, es asequible para todos.
Y dicen bien si a lo que se refieren es al precio. Por
supuesto muchos pensarán que asequible y accesible
son sinónimos, pero si echan un vistazo al diccionario
de la RAE comprobarán que accesible significa “de
fácil comprensión, inteligible”. Por
tanto, no se debe confundir un término con otro.
Algunos verán que no es lo que afirma su diccionario,
si lo que tienen a mano es un María Moliner o un
Manuel Seco (disculpen que llame al diccionario por el
nombre del autor, pero es lo más normal del mundo
oírlo así en el edificio de la calle Quintana
de Madrid donde se estudia Traducción e Interpretación),
y yo añado que el Gran Diccionario Salvat también
considera a los dos términos sinónimos.
Pero hay que aclarar que se trata de diccionarios de uso,
y no normativos, por lo que supongo que también
aparecerán las expresiones “a nivel de”
y “en base a”. Por tanto, la explicación
de un profesor es accesible si consigue que nos enteremos
de ella de forma fácil, y cierto objeto es asequible
cuando el precio por el que se vende se puede pagar sin
decir “¡qué caro!”, cosa que
últimamente no es muy común.
Aprovecho también para
hablar de lo fácil que es emplear el adjetivo “fácil”
cuando lo correcto es utilizar el adverbio “fácilmente”.
“Esto lo escribo yo fácil ”, “Verás
como lo hacemos fácil y en un santiamén”,
“Y el problema se resuelve fácil ”.
¿De verdad opina la gente que suena bien?
19. La rumorología...
Recuerdo las declaraciones de
la princesa de Asturias cuando le preguntaban por un posible
embarazo en esa época en que aún no se encontraba
encinta. Creo que Leticia respondía: “la
rumorología sobre el embarazo siempre va a estar
ahí”.
Es normal que utilice esos palabros:
ella fue periodista, así que los vicios de lenguaje
que ha adquirido durante su trayectoria profesional son
difíciles de eliminar.
Hoy contamos con la palabra ‘chismografía',
cuyo significado es el mismo que atribuyen al neologismo
‘ rumorología '. Ambas palabras se han formado,
según Carreter, como voces burlescas “para
designar la marea de chismes que empapa a la sociedad
en un momento dado”. Pero hay una diferencia: ‘chismografía
está aceptada por la RAE; ‘ rumorología
', no.
20. Más calcos
Por contra – Es un galicismo,
calcado del francés “par contre” ,
así que se debe sustituir por expresiones como
‘por el contrario', ‘en cambio' o ‘sin
embargo'.
Por así decir –
De nuevo galicismo, “pour ainsi dire” . Se
debe utilizar “por decirlo así”.
Al completo – Otro calco,
del francés “au complet” , que se debe
sustituir por “completo” solamente.
De acuerdo a – Un calco,
pero en este caso del inglés “according to”
. Hay que decir “de acuerdo con”.
Hacer mención a –
Según Manuel Seco, se dice «“hacer
mención de”, no “hacer mención
a”, como escriben y dicen muchos periodistas».
La deriva – Se dice ahora
que no se sabe la deriva de tal o cual acontecimiento,
o que parece que ha tomado una deriva diferente a la esperada;
pues es otro galicismo, del francés “dérive”
, y que no debería sustituir a nuestro “rumbo”
(El rumbo que toman los acontecimientos, no la deriva).
Sí es correcto decir que algo va a la deriva, es
decir, que no tiene rumbo fijo.
21. Errores varios (I)
Aquí voy a comentar algunos
errores comunes que se cometen muy a menudo.
Incautar – ‘Incautarse'
es un verbo pronominal, y no se puede decir nunca que
alguien incauta algo. Por ejemplo, la policía no
incauta 200 kilos de droga en una operación, la
policía se incauta de 200 kilos de droga. Como
bien explica el Libro de estilo de El País , gramaticalmente,
el verbo ‘incautarse' se emplea como ‘apropiarse'
(alguien se apropia de algo).
En loor de multitudes –
La expresión correcta es ‘en olor de multitudes',
pues se ha formado por analogía de ‘en olor
de santidad'. A muchos les parece que decir ‘en
olor de multitudes' debe ser erróneo, pues si imaginamos
el olor que se desprende de un grupo numeroso de personas,
lo más normal es que no nos agrade. Pero se equivocan,
porque lo incorrecto es decir ‘ en loor de multitudes
'.
Delante mío, detrás
tuyo, encima suyo – A veces hasta se dice ‘
delante suya ', ‘ detrás nuestra '. Este
es un error considerado vulgarismo. Se trata de la utilización
errónea del pronombre posesivo en una construcción
que denota ubicación. Hay que decir ‘delante
de mí', ‘encima de él', ‘cerca/lejos
de nosotros', ‘detrás de ti'… Tampoco
se debe decir ‘ en contra nuestra ', ‘ a favor
tuyo ', sino ‘en contra de nosotros', a favor de
ti'. Por cierto, el pronombre de segunda persona ‘ti'
nunca se acentúa. Cierta empresa de publicidad
en carteles cometió ese gran error en su eslogan
durante mucho tiempo, y supongo que habrá recibido
quejas por ese motivo.
A priori – No se debe utilizar
este latinismo en sustitución de ‘en principio'
o ‘de antemano', puesto que el significado no es
el mismo: ‘a priori' es una locución que
significa “independientemente de la experiencia”,
Es incorrecto decir “ a priori se sabe que [tal
tenista] va a ganar el partido” (siempre puede ser
que pierda, así que no hay seguridad). Sí
es correcto decir “ a priori se sabía que
surgirían nuevas variantes del virus” (siempre
ocurre, es una norma, por lo que este caso no es una excepción).
Aun así, la expresión ‘de antemano'
(por anticipado) es válida para todos los casos.
Valoraciones – ‘La
valoración que ha hecho [tal cargo público
de tal asunto] es positiva ', ‘La crítica
ha valorado negativamente la ópera prima de [tal
director]'. Frases de ese estilo se oyen en los medios
de comunicación, y constituyen un gran error: Siempre
que se valora algo, se está ofreciendo una opinión
positiva, porque valorar significa ‘dar valor a
algo'. No se puede valorar negativamente , ya que el verbo
posee un concepto positivo, y resulta una redundancia
valorar las cosas positivamente .
22. Errores varios (II)
Confrontaciones – ‘Confrontar'
no es un sinónimo de ‘enfrentar'. ‘Confrontar'
significa contrastar, comparar. ‘Enfrentar' significa
‘afrontar, hacer frente al enemigo, hacer cara a
un peligro'.
Puntual – En el Libro de
estilo de El País se nos dice: «Se suele
hablar de propuestas o aspectos puntuales , en lugar de
citar aspectos ‘concretos'. Esa acepción
de ‘puntual' no es castellana». Y tienen razón
porque, en español, ‘puntual' significa según
el DRAE “pronto, diligente, exacto en hacer las
cosas a su tiempo y sin dilatarlas ; indubitable, cierto;
conforme, conveniente, adecuado ; que llega a un lugar
o parte de él a la hora convenida.”
Barajar una hipótesis
– “La Policía baraja la hipótesis
de que pudo haber sido el mismo individuo…”
Esto no es correcto, aunque se oiga mucho, porque normalmente
se barajan varias hipótesis , no una.
Deber de, deber – Existe
una diferencia importante entre ‘deber' y ‘deber
de'. El último indica suposición: ‘Debe
de ser Juan'. El primero indica obligación: ‘Debes
hacerlo para curarte'. Por tanto, es incorrecto decir
‘ Debes de dejar de fumar porque lo dice el médico',
y también es incorrecto decir ‘Supongo que
debe ser Juan quien llama”.
Quien, el que – ‘Quien'
se utiliza para personas, ‘que' para cosas. No se
debe decir ‘Es el consejo quien debe tomar medidas',
hay que decir ‘Es el consejo el que debe tomar medidas'.
También hay que decir ‘Es Juan quien te ha
estado llamando todo el rato'.
23. Errores varios (III)
¿Junto o separado? –
Se escribe ‘a gusto', nunca ‘agusto' : “Esto
se hace a gusto del consumidor”, “Aquí
estamos muy a gusto”.
‘Aparte' va junto: “Punto
y aparte”, “¿Aparte de Juan, quién
ha venido?”. Pero: “Se lo repartieron a partes
iguales ”.
Sospechar de – Se sospecha
de una persona: “Sospecho de Juan, parece que tiene
algo que esconder”. Pero se sospecha una cosa: “No
sospechaban las consecuencias de su acción. ¡Qué
ilusos!”, “Sospecho que aquí está
pasando algo importante”.
Para relacionar – Hay dos
formas de decirlo: ‘en relación con' y ‘con
relación a', pero nunca ‘en relación
a‘ .
Contra más… contra
menos… – Se dice ‘cuanto', y no ‘
contra :': “Cuanto más visito esta tienda,
más me gusta”; “cuanto menos estudies,
peor te saldrá”.
24. Bibliografía
Libro de estilo (1997), Ediciones
El País.
Lázaro Carreter, F. El
nuevo dardo en la palabra. (2004) Suma de Letras, S.L.
García Yebra, V. “Desajustes
gramaticales” (Publicado en ABC el 23/06/2005)
Museo de los horrores, Centro
Virtual Cervantes
http://cvc.cervantes.es/alhabla/museo_horrores/
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